Quizás ya se fue,
pero,
puede que regrese a buscarlo,
a él
que solo atina a escribir
lo que nunca ocurre
mas allá de sus pensamientos.
El la crea y la moldea,
sus medidas son exactas
y hacen que ella lo quiera,
a pesar de él,
de su pasado,
su presente.
El escribidor juega a pensar que es feliz,
sin ella pero con él,
habita los mas oscuros rincones del pensamiento,
utilizando la imaginación
cual una prolongación onírica.
El escribidor se vuelve rutinario en sus placeres,
ella, que ya conoce todo, quiere más,
él es incapaz de más.
Ella se aburre por los desfiladeros de su mente,
observa otros horizontes que la perturben,
otros rumbos a donde partir.
El escribidor desespera
su falta de material imaginativo es letal,
ella vuela,
el escribidor la imagina,
ella se va
a buscar nuevas perversiones.
El escribidor se acongoja,
no puede imaginar lo que
una vez
fue real.
Quizás ya se fue,
pero,
puede que regrese a buscarlo,
a él
que solo atina a escribir
lo que nunca ocurre,
el escribidor
más allá de sus pensamientos.
sabe que todo es real
y comienza a imaginar otra vez.