Diversidad Carlonchina
24 de noviembre de 2013
Curvas
27 de octubre de 2013
Abismo
8 de octubre de 2013
Luna barroca
3 de octubre de 2013
eterna y fugaz
5 de junio de 2013
sin aflicción no se cortan verduras
12 de noviembre de 2012
Curiosa
11 de noviembre de 2012
Peter Pan
7 de noviembre de 2012
sin título
12 de noviembre de 2010
Great Expectations

Arrebatados en lágrimas
perdidas,
mocos aguados
flirtean
con la ropa,
el pelo.
Colocó la palma de ELLA en su pecho,
su mano en su corazón,
lloran,
recordando el mismo film
escucharon que algo se rompió.
Toda la manía de una genia,
su torre de marfil
contonea como geisha europea.
En los extremos, en el centro,
sutil,
hermosa,
firme.
En la distancia
comparten
el mismo sufrir,
amor
de la unión
ELLA solitaria,
levanta castillos
con cimientos de olvido,
puertas con doble llave.
Soliloquio,
para recordar
lo que Ella le decía.
Allí,
onírica epifanía,
descubre cuánto se lo amó.
3 de noviembre de 2010
Preocupa
No hará hincapie en el dolor,
no, para qué?
está demasiado trillado.
Lo que le preocupa,
“ELLA dejará de ser”
la misma,
conocerá otro mundo,
vivirá otros momentos,
será otra distinta.
Quizás vuelva, quizás no,
pero quién la querrá?
si el amor quedó prendado
en los ojos, los besos y la sonrisa
de esa que deambula
en dirección opuesta,
excusandose
porque sí.
Queriendo batallar
con razones que no alcanzan,
ELLA será otra,
“dejará de ser”
su sombra contoneará en otra dirección.
El escribidor no pierde un amor,
sólo una persona,
su esencia,
estrecha
en su retina,
en sus palabras,
en sus fotografías.
22 de octubre de 2010
María Antonieta
No más revolución
ni derramamiento,
todo culmina
exhalando el olvido,
las suplicas no son en personas,
ni frente a sordos amigos ególatras,
el llanto se contiene
detrás de la mesa,
delante de un fernet,
el sollozo se hace eco
en palabras
que simulan ser poesía,
engañar al lector
desatento, desinteresado.
No hay más Ella,
llegó a su fin,
el caos reina en el aura,
rebelión,
corridas, golpes,
represión,
lo imposible,
el filoso poder de la memoria
que avanza sobre Ella.
Al cortar su cabeza,
María Antonieta,
queda la eterna
incertidumbre,
que rostro nacerá
y ocupará su lugar?
6 de octubre de 2010
arena en la plaza

ELLA, nunca duerme,
onírica
cuando despierto
en cada rapto,
susurra
aullando, a los gritos,
orgullosa
la ironía, su enojo a carcajadas.
ELLA, su contraste
en el sepia del amar,
la arena en la plaza
y su playa en la otra cuadra,
adoquinada,
cíclica, pura,
constante y turbia.
Tétrico navegar,
por sus lágrimas
la sal como un fuego
que acaricia
en profana tentación.
Las noches
toman los días por sorpresa,
lo azotan
para despertar mártir,
cegado de palabras
que no logran ceder
e ideas
que no pueden recordarse.
Un pincel, una pluma,
caricia herida,
rasgada cicatriz,
alegre duelo,
lienzo asfáltico.
Todo. ELLA.
4 de octubre de 2010
Indicio
Desapareció,
agotando la esencia
privando a la eterna
y efímera batalla.
Cuál musa llegará?
No más conjetura,
suposición,
probabilidad,
mucho menos exaltación,
arrebato,
demencia.
Cada uno,
como en un principio,
a cientos de metros,
contenidos en esa claustrofobia
dentro de cada uno,
expuestos, en el abstracto
que cuelga en la roída pared.
Un solo rastro,
el esfuerzo,
sería posible
para desaparecer,
pero hacer nada les sienta mejor,
aun sabiendolo.
El dolor diario concebía la felicidad,
pero el profundo abandono
contribuye el crear.
No tan estético,
si mas catártico.
31 de agosto de 2010
Brujas
24 de junio de 2010
Da igual
Escapó,
su alma,
dejando atrás
los deseos reprimidos
de explorar otras voces
y sellar otras bocas,
otros labios limítrofes
que se adhieren
y retornan
a ser esos distintos.
Esa extrañeza nueva
transformada en redundancia,
rutina,
que aflora en el alba
agonizando por la mañana.
Los labios callan
buscando, otros,
silentes,
darán la bienvenida
al atroz bienestar de lo desconocido.
Dónde habitarán ahora los tuyos?
los de aquí
siguen así,
conociendo, conociendo
de tanto olvidarse
lo que ayer era pretérito.
Qué han de extrañar?
si el recuerdo es el presente
y el presente es lo mismo
cada vez que lo olvidan
cada vez que comienzan,
los susodichos labios,
a recorrer otros surcos por conocer,
letras para exhalar,
para excitar,
otras, otras serán
y en todas habrá una sola,
o ¿serán todas?
Para el tiempo,
en este tiempo,
da igual.
6 de mayo de 2008
relatarán cosas como éstas

Si hay una razón,
para que todo cambie,
él la busca
adentrándose dentro de él mismo,
hurgando en su memoria,
en esos recuerdos intocables
que se ajustan perfectamente al tacto
que ella le propinó,
todas aquellas veces,
que lo sacó a pasear,
llevándolo de la nariz,
por el recuerdo,
innato, susceptible
y olvidado.
Él sólo quiere
volver,
ser aquél que nunca fue,
que nunca tuvo ganas de ser,
tímido valiente,
que pone el pecho a las adversidades, como ella,
y disfruta cualquier retraso,
a tiempo.
En que malgastará su próximo relato,
ella le es tan redundante
como aburrida
pero es imposible escaparse,
abrigarse
a un estado autista,
salir del mundo,
morir otra vez,
encerrarse entre las piernas de otras,
matar dulces doncellas
para que se desquiten
con otros príncipes
que,
algún día,
relatarán
cosas
como éstas.
14 de mayo de 2007
Intersección en la que me cruzo con ustedes
Otra vez les dejo espacio, otra vez lo mismo.
8 de abril de 2007
No todo es leer, a veces necesito algun recado...
Que escriben mejor que yo y lo manifiestan acá.
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Continúa en Capítulo 22 (Click acá)
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Intersección decimoséptima
No digas esas palabras
por favor, no hables eso.
Que hace mal.
No claves tu mirada
de esa forma, no me mires así.
Que hace mal.
No roces mis manos
con las tuyas, no con ternura.
Que hace mal.
No despeines mi cabeza
con tanta pasión, no lo hagas.
Que hace mal.
No beses los labios
queriendo querer, ayudáme.
Que hace mal.
No ames que no es amor,
sin respuesta, comprendé.
Que hace mal.
No recuerdes mi negación
ni la forma de hacerlo, seguro.
Que hace mal.
No es que no te quiera
sino que la quiero más, a ella
Que hace mal.
No hables,
no mires,
no roces,
no beses,
no recuerdes
y
no ames.
16 de enero de 2007
Intersección Primera
La novela ya está por llegar, ya casi se puede empezar a jugar...
Intersección Primera
Ahora estarás pensando que tu mundo, el que solo vos ves, es lo único que te queda. Claro quien seria capaz de meterse en tu cabecita, pero no es así, cientos de personas lo sufren todos los días. No me creés? mirá, una persona socialmente castigada que es discriminada en todo sentido, que sé yo, no dándole trabajo, obligarlo a mendigar para que encima después le digan: “Vago, anda a laburar y deja de mendigar, estos tipos si que la pasan bien se tiran unas horas en la calle todo sucio, con un mocoso igual o peor que él en mugre, se levantan y ya tienen para comer y yo soy un imbécil que me rompo trabajando y no llego a saldar las cuentas, mañana vengo y me tiro en la vereda, ya vas a ver.” Y esta es una pero hay miles de formas de hacerlo, socialmente, racialmente. A quien no le causa repulsión ver uno de estos tipos de villa miseria, si lo ves y pensas que ese fue el que te robo el stereo que tanto te costó. A no, vos decís que el racismo no existe y que nunca te incomodó ver a alguien que se pasó de oscurito, si hasta le hicieron una canción a los negros de mierda.
Vamos che ¿si esto no es asaltar la cabeza de la gente que es?. ¿Cómo?. Haaaa, que estos son todos pobres. Para los que tienen plata siempre va a estar algún psicólogo amigo, o les sale algún hijo falopero y maricón. Ahí esta todavía no dije nada de estos, ¿no son discriminados también? Ves a uno y enseguida decís que es un degenerado, un asqueroso que seguro se debe prostituir y encima andan por los mismos lugares que vos, justo el día que te olvidaste los guantes, a ver si te contagian algo todavía, justo hoy.
O sea, creo que sobran motivos como para decir que el mundo no es, ni va a ser seguro, el primer tipo que te pida cigarrillo o te pida la hora, te puede matar. Así que si te piden un cigarrillo dale el atado... y también el encendedor y si te pide la hora regalále el reloj.
Estas perdido y lo sabés, pero estas perdido siempre y cuando el desquiciado no sea uno de nosotros, en ese caso somos los que mandamos.
Disculpáme, ¿tenés fuego?...








