El presente blog que viene abajo no tiene nada que no haya en otros blogs literarios, simplemente retomo eso que le dio de comer a tantos otros escritores fracasados, hablar de las mujeres que no consiguen o de las otras, las que se fueron. Como capitán, que huye, en franca retirada de las relaciones, me permito contar secretos de diván, escabrosos relatos de cama y de hoteles para que sucumban de pavor esas otras desconocidas que supieron ser garabato de mi muñeca, bueno, no son todas las que yo hubiera querido así que voy evitar nombrarlas para que no quede en evidencia mi falla. Pero no sólo de mujeres vivimos, así que también hay otros temas y otros formatos, tenemos cortometrajes, tenemos novelas, tenemos cuentos, bueno, cuentos no, chinos tampoco, pero hay intersecciones y cartas, fotografías re contra artísticas y otras en la que sólo aparece mi cara. Bueno, el resto del blog es mejor que el prólogo, no lo prometo pero créame.

16 de marzo de 2006

Para empezar, charlas






Charlas


No se dan por un momento elegido sino que se eligen según el momento. Vemos a la persona a la que le hablamos, su relación con nosotros, ya que puede ser intima o ser un extraño. Si es la primera podemos abarcar muchos temas, a nadie que no se conozca le debemos aconsejar ni decirle lo que debe hacer.
Si nuestro amigo esta triste por una mujer, nosotros, los conversadores, nos disfrazamos de expertos idóneos en el tema y le decimos cosas como:

- Yo que vos, actúo ya
- Habla con ella de una vez.
- ¡Animáte!.
- A mi me paso lo mismo, y miráme ahora.

Y una vez que nuestro amigo haya hecho lo que nosotros, como buenos amigos desinteresados, le aconsejamos, esperamos. Si todo salió bien nos regodeamos en el próximo encuentro con el susodicho amigo.

- Viste, yo te dije. ¡Menos mal que me preguntaste a mi!

En cambio, si el asunto no se resolvió de manera favorable tratamos de minimizar las cosas y hasta buscar los errores que seguro tuvo, nuestro amigo, al utilizar los consejos que le dimos. O bien, nos dedicamos a criticar a la persona amada por nuestro amigo, y le hablamos a este con ternura para tratar de salvarle el poco estado de animo que le queda. Y le palmeamos la espalda y, si es necesario, lo abrazamos y le servimos de pañuelo nuestro hombro, si es que esta muy afligido.
En este momento, y sin dejar de palmearlo y abrazarlo, le decimos cosas como:

- Bueno no era para vos
- Ahora ya esta, pensá en otras cosas, total mujeres hay por todos lados y vos sos un ganador.

En esta segunda parte, en la que el consejo fracasa, es donde tiene mas valor la charla con un amigo. No es posible dejar en el aire el silencio incomodo que permita a nuestro amigo repensar la situación y entristecerse, para volver a llorar a moco tendido.
Pero las charlas con gente que conocemos no solo son tristes, también pueden ser jocosas, en estas hacemos bromas y las festejamos, mate, vino o cualquier otra bebida de por medio. Este tipo de charlas solo se puede dar en personas tan perfectas como nosotros y que podemos tomarnos la libertad de prejuzgar a los demás que nos rodean. Siempre hay alguien que no es digno porque tiene una cara rara, se viste mal, es tímido, sabe menos de lo que dice, o cualquier otra excusa que nos permita juzgarla.
Todo esto debe ser únicamente hablado con persona de nuestra máxima confianza. No podemos meter a extraños en nuestra charla, tal vez no concuerde con nosotros y veremos sucia la conversación con estupideces de la persona que no conocemos y tono de voz elevada en una discusión que no queremos. Nadie que no nos conoce puede decirnos como debemos hablar, y si por una de esas casualidades puede y nos avasalla, empezamos con un plan distinto y atroz como una táctica de guerra donde abunden los sarcasmos y los insultos. La tolerancia no existe para estos tipos y menos para nosotros, personas bien educadas. Cuando la discusión llegue al punto en que nadie sabe porque se discute y menos porque se insulta, podemos terminarla de dos formas distintas siempre según la condición de nuestro adversario. Si nuestro asqueroso interlocutor es más pequeño que nosotros y sabemos que la lucha no es su fuerte, nos abalanzamos hacia él tirando trompadas y gritando como locos hasta que alguien de los presentes sienta lástima y nos separe. Bramando de furia damos media vuelta y pegamos un portazo al retirarnos.
Ahora bien, si no tenemos posibilidad contra nuestro adversario, simplemente decidimos terminar la discusión y nos retiramos, del lugar, tranquila y serenamente, como personas bien educadas.
Demás esta decir que esto ultimo jamás se debe hacer con personas del sexo opuesto, siempre es mejor quedar al margen de los comentarios que se puedan hacer sobre nuestra educación y del valor de las mujeres en ella. Por eso al charlar con una dama, siempre hablaremos de temas cotidianos y asintiendo todas sus afirmaciones y teorías.
Si la mujer con la que conversamos nos atrae de una forma apasionada y hasta romántica, debemos hablarle de temas en donde demostremos nuestra sensatez y nuestra sensibilidad hacia las cosas maravillosas de la vida, sin olvidarnos de adularla cada vez que podamos. Este tipo de charlas puede no necesitar bebidas complementarias que contengan alcohol, porque podríamos perder, gracias al vino por ejemplo, todo tipo de reflejos amorosos diciendo alguna barbaridad que nunca es bien recibida. Por eso un buen mate o café servirá para largas horas de demostración afectiva, sin caer en la repetición ni en el hastío.
Con estas sencillas pautas ya estamos preparado para entrar en su corazón, lo demás va por parte de la suerte y de los amigos que tengamos. Alguno nos podrá aconsejar y hasta prestarnos un hombro para ensuciarlo.

5 comentarios:

MAXI dijo...

QUE GRANDE CARLITOS!!!! ME LLENA DE ORGULLO SER EL PRIMERO QUE HACE UN COMENTARIO!, VEO QUE LEVANTASTE ESTE BLOG AYER. YO YA HABÍA LEÍDO ESTE CUENTO, Y RELEÍDO RECIÉN, NO ME CANSO DE DECIR QUE EL AUTOR TIENE UN GRAN TALENTO.
BUENO CARLOS!!! TE MANDO UN ABRAZO GRANDE!! ESPERO QUE NUESTROS CAMINOS SE CRUZEN PRONTO!

MAXI.

Anónimo dijo...

Hola!..
Aunq quize ser la primera, no pde.
:(

Con respecto a el texto... Me encanto..re lindo como escribis. Y la ultima parte.. los de "hablar con una mujer".. tenes toda la razon del mundo!!!
Chau, nos estamos chateando.

breNda!

Anónimo dijo...

Hola car: espero que estes bien,aca estamos todos bien.Me gusta mucho lo que escribiste solo que tenes que seguir y seguir.Espero verte pronto, te quiero mucho y exitos.

Martincito...

fior dijo...

che carr!!
sabes que sos un maestro escribiendo!!!...
ni te debes imaginar lo dificil que nos resulta a la mayoria plasmar en una hoja lo que pensamos y sentimos :S
me voy a dormir..segui escribiendo que me gusta leerte!
beso

LA_MAGA dijo...

q bn escribes, me gusta mucho y tienes razon en muchas cosas....

Donde andás?