Diversidad Carlonchina
19 de abril de 2008
Trailer de "Lo que fue..."
15 de abril de 2008
él
Tiene miedo,
de ser él por siempre,
de vivir al costado,
soñando sueños ajenos,
alejando los suyos
por miedo,
de morir
sin ser
lo que más le gusta escribir,
morir siendo ese personaje,
inconcluso,
que entra en una novela
para estirar esos renglones imposibles,
perdiendo,
otra vez,
a la mujer infalible
que se escapa
yéndose con el tipo bueno,
olvidándolo a él…
pero che,
si parece loco,
porque le pasan locuras
que a veces
las cuenta
y siempre disfruta…
después de un tiempo,
se te engancha en la charla
(con su inimputable silencio)
te toma la cerveza,
te fuma todo,
te aconseja bien,
aunque obre mal,
te llora un ratito
(como siempre)
por la misma,
Ella,
que ya no está…
por eso
siente y le hace caso al cuerpo,
que le dice:
algo está por ocurrir,
no te lo puede explicar
y no lo quiere pensar,
es hora,
piensa,
contradictoriamente,
en dejar hablar al tacto
y volver a los instintos
de querer y odiar a alguien
tan solo porque lo dice la piel…
excusas, excusas,
que tiene
para pegar,
y no por pegar,
tan sólo por buscar
lo que no quiere encontrar,
excusas, excusas,
de que te va a hablar,
con que va a pegar,
si todo marcha bien?
9 de abril de 2008
no es singular, tampoco plural
No supo contar
las horas
en las que estuvo con ella,
sin observar la luz,
los ojos, cerrados,
imaginando,
un atardecer
entre su yo
su ella
y él
que sueña
en un sueño
de oscuridad pensante
mientras su hoy,
su yo,
se desliza
en la oscuridad,
con banda sonora
incierta,
su yo siguiente
lo despabila
ante el nuevo yo
de ella
que intenta abrir los
ojos
y despertarlo
de ese eterno
insomnio
imaginativo
“te estás perdiendo
a todos mis yo”
susurra ella,
mientras desliza
la palma de él, ellos,
por su, sus, rostros,
acariciándola,
acariciándolas,
en sus rastros,
clavando las pupilas
en ella, ellas,
que detiene,
detienen, el tacto
y sucumben
en lágrimas,
ella, ellas
desean ser una sola
entre todos sus yo,
el tacto, desaparece
mientras él,
comienza a entrecerrar
de nuevo sus ojos
perdiéndose su hoy,
a ella, ellas,
entre sus sueños,
ella continúa su llanto
con una leve sonrisa,
mañana
él la perderá
extrañando su ayer
con ganas de soñar
un
nunca más.
31 de marzo de 2008
Alejarse
tan fácil como imposible,
dejar de soñar,
quizás él pueda,
quizás ella también,
todos lo saben,
se quieren a gritos,
se odian en silencio,
murmullando mentiras,
creyendo la verdad,
esperando volver,
a escuchar sus voces,
leer sus palabras,
imaginarse mutuamente,
cómo cada mañana,
no recuerdan,
despertar un día sin pensar en el otro,
acostarse una noche sin besar las imágenes,
atardeceres y noches,
amaneceres y días,
que juraron olvidar para no desearse jamás,
imposible,
viven uno dentro del otro,
él lo sabe,
ella lo sabe,
pero juntos lo niegan
a la distancia.
5 de marzo de 2008
Adelanto "Lo que fué.."
25 de febrero de 2008
Para cuando muera quien me dejará mañana
Si, te pedí
una llamada,
un escrito,
un mensaje,
en tu presente
que es mi ayer.
Te despertaste
y en tu sueño
pasaron muchos años,
aquí hube,
que vivirlos,
sin tus sueños
en los que no estaba yo.
Y si, te repito,
te pedí que me encontraras
cuando yo era una silueta
en la luna,
cuando quise ser
un trepador de balcones,
cuando amar importaba.
Contame,
Qué fue de vos?
Tan grandes somos
como para poder tardar
todo este tiempo?
Un suspiro
y ya somos adultos,
un suspiro y nos alejamos en
el tiempo,
mientras vos soñaste,
envejeciste
y regaste de cenizas,
con el cuerpo
triste de recuerdos,
sin llamar,
sin escribir,
apareciste yéndote para siempre,
años después
no estás,
pero aquel último
suspiro,
fue sólo para
mi.
19 de febrero de 2008
Pensar sin pensar
El atardecer,
caprichoso,
aquel día
que Ella vagó
por ahí,
en aquella ruta,
desierta,
que quiso llevarla
hacía ningún lado,
sólo el caminar,
la acercaba,
alejándola hacia él,
que moría
miles de kilómetros atrás,
yaciendo despierto,
erguido y sentado
ante una hoja blanquísima,
que la describía a Ella
caminando sin sentido
por una ruta desierta,
alejándose de él
que escribe
sobre ese caprichoso atardecer
que intenta desaparecer,
inútilmente,
detrás de esa loma,
inútil
porque al esforzar su relato,
el escribidor,
puede subir esa pequeña elevación
y seguir observando el atardecer,
que desea morir del otro lado,
él puede hacerlo infinito,
recorriéndolo,
a gran velocidad,
doblar hacia uno de los lados
si el capricho se oculta detrás de una nube,
sedosa,
igual a Ella,
Ella…
no te permitas pensar,
pensó el escribidor,
y siguió corriendo
por esos renglones
al atardecer imaginario
que ya se mete detrás del horizonte,
no hay salida, todo se pierde!
pero él,
que domina la magia,
rápidamente puede avanzar
hacia ese horizonte descampado
y volver a ver
lo naranja ácido de su atardecer caprichoso,
en un esfuerzo sublime
para que,
a pesar de la magia,
sea verídico ese suceso atardecer,
en el que el escribidor mantiene vivo
ese ya sepia oscurecer imaginario,
luchador,
que lo mantiene alejado de pensar en Ella,
que vagaba
por ahí,
en aquella ruta,
desierta,
alejándolo de él,
castigándolo,
eternamente con aquel maldito atardecer.
5 de febrero de 2008
Se fue, con ella
Quizás ya se fue,
pero,
puede que regrese a buscarlo,
a él
que solo atina a escribir
lo que nunca ocurre
mas allá de sus pensamientos.
El la crea y la moldea,
sus medidas son exactas
y hacen que ella lo quiera,
a pesar de él,
de su pasado,
su presente.
El escribidor juega a pensar que es feliz,
sin ella pero con él,
habita los mas oscuros rincones del pensamiento,
utilizando la imaginación
cual una prolongación onírica.
El escribidor se vuelve rutinario en sus placeres,
ella, que ya conoce todo, quiere más,
él es incapaz de más.
Ella se aburre por los desfiladeros de su mente,
observa otros horizontes que la perturben,
otros rumbos a donde partir.
El escribidor desespera
su falta de material imaginativo es letal,
ella vuela,
el escribidor la imagina,
ella se va
a buscar nuevas perversiones.
El escribidor se acongoja,
no puede imaginar lo que
una vez
fue real.
Quizás ya se fue,
pero,
puede que regrese a buscarlo,
a él
que solo atina a escribir
lo que nunca ocurre,
el escribidor
más allá de sus pensamientos.
sabe que todo es real
y comienza a imaginar otra vez.
31 de enero de 2008
Iguales
Tan igual que era él,
tan distinta que también era él.
Tanto se quisieron
buscando en uno al otro,
conociéndose hasta el morbo,
queriéndose como sólo se puede querer a uno mismo.
Maldiciendo las mismas cosas,
perturbándose de igual manera.
Odiando como sólo ellos podrían.
Se conocieron conociéndose de toda la vida,
como si siempre fueran la misma persona
dividida en dos a dos extremos del mundo.
Así de cerca, así de lejos se encontraban desencontrados.
Llegó la magia, llegó el dolor
y se conocieron aun más,
descubrieron sus temores en el otro
y su mayor anhelo también.
Transformaron su codicia en vanidad
soñando los sueños que para otros es pesadilla,
acariciando lo rugoso
con placer de terciopelo.
Disfrutando las peleas, los enfrentamientos,
los golpes y los asesinatos mas atroces y románticos.
Siendo villanos pero también posmodernos,
así, donde los villanos también aman.
Ellos, ella y él, fueron iguales,
tan semejantes que disfrutaban,
tan contrarios que el sexo ya no era placer,
sino una auto satisfacción con el otro sexo…
Tanto amor alborotado se fue acabando,
cayeron en que eran la misma persona,
todo se desvanecía,
llegando a la conclusión efímera y mortal
que la otra persona era uno mismo.
Tragedia griega
reconocer que se odia a alguien que es igual a uno mismo,
se odian,
se odian,
se odian a si mismos,
tanto,
tanto,
que no hay lugar para el suicidio.
3 de enero de 2008
Recurrir a la catarsis
el no pensar,
pensamientos que se pierden por no realizar,
amores que caen por no fertilizar,
todo acaba en un segundo,
ella tan especial,
él tan autista
tanto,
que la noche
no los pudo rescatar
y en su mensaje ella fue a disparar
lo que él alega como suicidio,
ella dice igual, también,
por no discutir.
Nadie sabe que pasó con aquel amor
que divide el azar
y entrelaza la complicidad de la causalidad
con coartadas de destinos,
distancias y miedos varios.
Los pasos se sucedieron,
pasó el despecho
volvió la pasión,
y él promete no dejar atrás la ilusión
seguir jugando al amor
y atarse a él,
susurrarle al oído
Palabras textuales de él...
“Amor! esta vez no vas a escapar,
esta vez,
no voy a quedar herido,
esta vez,
me vas a tener que matar“