El presente blog que viene abajo no tiene nada que no haya en otros blogs literarios, simplemente retomo eso que le dio de comer a tantos otros escritores fracasados, hablar de las mujeres que no consiguen o de las otras, las que se fueron. Como capitán, que huye, en franca retirada de las relaciones, me permito contar secretos de diván, escabrosos relatos de cama y de hoteles para que sucumban de pavor esas otras desconocidas que supieron ser garabato de mi muñeca, bueno, no son todas las que yo hubiera querido así que voy evitar nombrarlas para que no quede en evidencia mi falla. Pero no sólo de mujeres vivimos, así que también hay otros temas y otros formatos, tenemos cortometrajes, tenemos novelas, tenemos cuentos, bueno, cuentos no, chinos tampoco, pero hay intersecciones y cartas, fotografías re contra artísticas y otras en la que sólo aparece mi cara. Bueno, el resto del blog es mejor que el prólogo, no lo prometo pero créame.

31 de enero de 2008

Iguales

Tan igual que era él,

tan distinta que también era él.

Tanto se quisieron

buscando en uno al otro,

conociéndose hasta el morbo,

queriéndose como sólo se puede querer a uno mismo.

Maldiciendo las mismas cosas,

perturbándose de igual manera.

Odiando como sólo ellos podrían.

Se conocieron conociéndose de toda la vida,

como si siempre fueran la misma persona

dividida en dos a dos extremos del mundo.

Así de cerca, así de lejos se encontraban desencontrados.

Llegó la magia, llegó el dolor

y se conocieron aun más,

descubrieron sus temores en el otro

y su mayor anhelo también.

Transformaron su codicia en vanidad

soñando los sueños que para otros es pesadilla,

acariciando lo rugoso

con placer de terciopelo.

Disfrutando las peleas, los enfrentamientos,

los golpes y los asesinatos mas atroces y románticos.

Siendo villanos pero también posmodernos,

así, donde los villanos también aman.

Ellos, ella y él, fueron iguales,

tan semejantes que disfrutaban,

tan contrarios que el sexo ya no era placer,

sino una auto satisfacción con el otro sexo…

Tanto amor alborotado se fue acabando,

cayeron en que eran la misma persona,

todo se desvanecía,

llegando a la conclusión efímera y mortal

que la otra persona era uno mismo.

Tragedia griega

reconocer que se odia a alguien que es igual a uno mismo,

se odian,

se odian,

se odian a si mismos,

tanto,

tanto,

que no hay lugar para el suicidio.

3 de enero de 2008

Recurrir a la catarsis

Automatismos en la escritura que develan,
y desvelan,
el no pensar,
pensamientos que se pierden por no realizar,
amores que caen por no fertilizar,
todo acaba en un segundo,
ella tan especial,
él tan autista
tanto,
que la noche
no los pudo rescatar
y en su mensaje ella fue a disparar
lo que él alega como suicidio,
ella dice igual, también,
por no discutir.

Nadie sabe que pasó con aquel amor
que divide el azar
y entrelaza la complicidad de la causalidad
con coartadas de destinos,
distancias y miedos varios.

Los pasos se sucedieron,
pasó el despecho
volvió la pasión,
y él promete no dejar atrás la ilusión
seguir jugando al amor
y atarse a él,
susurrarle al oído

Palabras textuales de él...

“Amor! esta vez no vas a escapar,
esta vez,
no voy a quedar herido,
esta vez,
me vas a tener que matar“

10 de diciembre de 2007

Ratontín

Bueno, no tendremos acceso a grandes tecnologías pero al menos nos damos un poquito de maña. Con ustedes, el ratón más inanimado del mundo de la animación...

4 de noviembre de 2007

El Escribidor, Deconstruyendo...

Una tarde con suerte
como todas las veces,
que no la conoció y la perdió,
como todas las tardes de tren
en las que ella sube y se sienta,
en el mismo lugar,
leyendo el mismo libro.

El escribidor carece de valor.

Ella repetía el rito
mirando hacia donde estaba él,
segura de sí misma mantuvo la vista,
casi gozando
cuando él la bajaba.
Y mira su boleto,
estudió la fecha
y perderá el tren más tarde,
por miedo a que ella lo miraba mañana.

El tiempo no existirá cuando se trataba de ella,
el escribidor lo sabía,
por eso despertaba tarde en la madrugada,
temprano a la noche,
con los pies descubiertos,
congelados en calor,
tapados con su inseguridad.

Segura, firme siempre ella está,
en este momento él me lo contará,
subió la vista, recogiendo ese instante en su retina,
para soñarla ayer otra vez.
Yo le pregunté dentro de un rato
que es lo que esperás?

La magia está me dirá.

Quizás todo mejore, tu presente fue feliz después de mañana a la tarde,
le confirmé.

El escribidor dejó de hablar, sólo cerró los ojos
y comenzó a viajar en tren,
sintiendo que desvanecía
desgastando la mirada
cada vez que ella le clavaba la suya,
espiando por lo bajo,
recordando,
la fecha del boleto que nunca más volverá tomar
por miedo a llenarse de valor
y perder la magia,
de soñar con lo que puede ser
y ya no es, porque todo es nuevamente
un aburrido presente de feliz realidad.

1 de noviembre de 2007

El Agua

Si ponemos en practica éste mandamiento por ahí la estiramos un poquito más, sino viviremos en una eterna resaca deshidratada...




Lago en el Cielo

Otro cortito más, en éste caso fue realizado para un concurso que había organizado Cerati.

27 de octubre de 2007

Masacre de Texas

Ultimo trabajo del año, en lo que a cortos se refiere, próximamente se viene el programa de T.V. y en un par de meses comenzaremos el rodaje del primer film de Camalote! Producciones "Lo que fue, lo que es y lo que nunca será"


9 de octubre de 2007

Escribidor minúsculo

hoy puso el cielo en el grito
cuando se deslizó,
caminando para no dormir
creyendo poder garabatear
lo que sus pulmones desinflarán,
se le ocurrió escribirlo
cuando llegara a casa
pero luego vio algo que llamó su atención,
y...
soñó fotografiarla
junto a su grito apagado por su brisa
que lo despierta,
siempre sepia,
como en antaño que no vivió
pero que, de algún modo,
caben en su gris,
sabiendo sin saber como hace para olvidar lo que recuerda
y fabricarse un pasado inexistente,
soñando con las pupilas al aire
despertando dormido,
pulmones inflados
lapicera en mano
mesa de papel,
está todo?
está todo,
solo falta él
que sigue presente
sin recordar el día de hoy,
solo garabateando inventos
al final de ésta línea,
el escribidor,
garabateando
al final de ésta,
o...
ésta.

Alguna desbloqueadora? anunciese aquí...

Un bloqueo abierto
en una estación que ya pasó,
en otra que no volvió
aquella vez en la que está
alejado para acercarse,
lentamente a pasos agigantados.

El mundo le ríe su ingenuidad
complotándose para que todo suceda
mientras nada se advierte,
y todo es una casualidad causada.

Aquella melodía imaginada,
sorda como la vista
cuando observa esa imagen simbólica.

El escribidor recuerda lo olvidado
pensando la mente,
sin materia gris,
escribe lo que se le ocurre,
sin imaginación
y empujando sin músculos
a su tarea de llenar
los espacios vacíos, llenos de blanco,
olvida lo recordado
casualmente causado.

Ella le susurra
con su charla muda
apareciendo desaparecida
en cada materia,
“gris, que noche gris”
luego vive un sueño
real,
parecida a una hoja irreal.

Todo es un sueño?

Ruido,
hagan mucho ruido
porque cualquier silencio lo despierta
y Ella aparecerá.

18 de septiembre de 2007

Escribe el escribidor

Ella, siempre ella,
piensa el escribidor después de varios años,
y comienza a escribir describiendo
sin poder dar detalles borrosos
que la muestren en profundidad.

Comienza a acabar por olvidarla
pero él sabe que no.
Y dice, pensando que si,
“a ella le gusta caminar”.

Escribe el escribidor.

Pero no camina
porque todo se desliza hacia ella,
llegando, desplazándose sobre sus ojos.

El no recuerda el color de esos destellos,
pero sospecha que se dilatan
cuando ven una fragancia que la estremece.

En medio de la ciudad,
que ya se olvidó de ella
por donde ella caminaría lo desconocido,
que recuerda
guiándose con el tacto de sus manos,
que ya no serían las de ella
y olfatea el reloj de una catedral,
que se detendría
frente a esa plaza, sin lugar,
que nunca más estaba ahí
frunciendo una ceja,
que ella jamás contraería.

Sintiendo que alguien la describe
en aquel sonido que ve en una aguja,
que pronto se llevará aquella luna,
que justo pasaba mientras él la observa.

Protestando sorda hacia sus adentros,
deja de escribir él, ella se iba,
piensa y ella desaparecía.

Es ella cuando estaba.

Cierra su cuaderno él y ella moría,
sin pasado, sin presente.
Se abandonaban abandonándose,
en esa plaza, o en alguna otra,
que mas da, todo acabaría para él.

Donde andás?