El presente blog que viene abajo no tiene nada que no haya en otros blogs literarios, simplemente retomo eso que le dio de comer a tantos otros escritores fracasados, hablar de las mujeres que no consiguen o de las otras, las que se fueron. Como capitán, que huye, en franca retirada de las relaciones, me permito contar secretos de diván, escabrosos relatos de cama y de hoteles para que sucumban de pavor esas otras desconocidas que supieron ser garabato de mi muñeca, bueno, no son todas las que yo hubiera querido así que voy evitar nombrarlas para que no quede en evidencia mi falla. Pero no sólo de mujeres vivimos, así que también hay otros temas y otros formatos, tenemos cortometrajes, tenemos novelas, tenemos cuentos, bueno, cuentos no, chinos tampoco, pero hay intersecciones y cartas, fotografías re contra artísticas y otras en la que sólo aparece mi cara. Bueno, el resto del blog es mejor que el prólogo, no lo prometo pero créame.

31 de marzo de 2008

Alejarse


Alejarse,
tan fácil como imposible,
dejar de soñar,
quizás él pueda,
quizás ella también,
todos lo saben,
se quieren a gritos,
se odian en silencio,
murmullando mentiras,
creyendo la verdad,
esperando volver,
a escuchar sus voces,
leer sus palabras,
imaginarse mutuamente,
cómo cada mañana,
no recuerdan,
despertar un día sin pensar en el otro,
acostarse una noche sin besar las imágenes,
atardeceres y noches,
amaneceres y días,
que juraron olvidar para no desearse jamás,
imposible,
viven uno dentro del otro,
él lo sabe,
ella lo sabe,
pero juntos lo niegan
a la distancia.

5 de marzo de 2008

Adelanto "Lo que fué.."

Buenas, para todos los que pedían imágenes del largo... acá les dejo para que vean unas de las primeras secuencias... la edición no es la definitiva, sabrán darse cuenta de ello... saludos

25 de febrero de 2008

Para cuando muera quien me dejará mañana


Si, te pedí

una llamada,

un escrito,

un mensaje,

en tu presente

que es mi ayer.

Te despertaste

y en tu sueño

pasaron muchos años,

aquí hube,

que vivirlos,

sin tus sueños

en los que no estaba yo.

Y si, te repito,

te pedí que me encontraras

cuando yo era una silueta

en la luna,

cuando quise ser

un trepador de balcones,

cuando amar importaba.

Contame,

Qué fue de vos?

Tan grandes somos

como para poder tardar

todo este tiempo?

Un suspiro

y ya somos adultos,

un suspiro y nos alejamos en

el tiempo,

mientras vos soñaste,

envejeciste

y regaste de cenizas,

con el cuerpo

triste de recuerdos,

sin llamar,

sin escribir,

apareciste yéndote para siempre,

años después

no estás,

pero aquel último

suspiro,

fue sólo para

mi.

19 de febrero de 2008

Pensar sin pensar


El atardecer,

caprichoso,

aquel día

que Ella vagó

por ahí,

en aquella ruta,

desierta,

que quiso llevarla

hacía ningún lado,

sólo el caminar,

la acercaba,

alejándola hacia él,

que moría

miles de kilómetros atrás,

yaciendo despierto,

erguido y sentado

ante una hoja blanquísima,

que la describía a Ella

caminando sin sentido

por una ruta desierta,

alejándose de él

que escribe

sobre ese caprichoso atardecer

que intenta desaparecer,

inútilmente,

detrás de esa loma,

inútil

porque al esforzar su relato,

el escribidor,

puede subir esa pequeña elevación

y seguir observando el atardecer,

que desea morir del otro lado,

él puede hacerlo infinito,

recorriéndolo,

a gran velocidad,

doblar hacia uno de los lados

si el capricho se oculta detrás de una nube,

sedosa,

igual a Ella,

Ella…

no te permitas pensar,

pensó el escribidor,

y siguió corriendo

por esos renglones

al atardecer imaginario

que ya se mete detrás del horizonte,

no hay salida, todo se pierde!

pero él,

que domina la magia,

rápidamente puede avanzar

hacia ese horizonte descampado

y volver a ver

lo naranja ácido de su atardecer caprichoso,

en un esfuerzo sublime

para que,

a pesar de la magia,

sea verídico ese suceso atardecer,

en el que el escribidor mantiene vivo

ese ya sepia oscurecer imaginario,

luchador,

que lo mantiene alejado de pensar en Ella,

que vagaba

por ahí,

en aquella ruta,

desierta,

alejándolo de él,

castigándolo,

eternamente con aquel maldito atardecer.

5 de febrero de 2008

Se fue, con ella

Quizás ya se fue,

pero,

puede que regrese a buscarlo,

a él

que solo atina a escribir

lo que nunca ocurre

mas allá de sus pensamientos.

El la crea y la moldea,

sus medidas son exactas

y hacen que ella lo quiera,

a pesar de él,

de su pasado,

su presente.

El escribidor juega a pensar que es feliz,

sin ella pero con él,

habita los mas oscuros rincones del pensamiento,

utilizando la imaginación

cual una prolongación onírica.

El escribidor se vuelve rutinario en sus placeres,

ella, que ya conoce todo, quiere más,

él es incapaz de más.

Ella se aburre por los desfiladeros de su mente,

observa otros horizontes que la perturben,

otros rumbos a donde partir.

El escribidor desespera

su falta de material imaginativo es letal,

ella vuela,

el escribidor la imagina,

ella se va

a buscar nuevas perversiones.

El escribidor se acongoja,

no puede imaginar lo que

una vez

fue real.

Quizás ya se fue,

pero,

puede que regrese a buscarlo,

a él

que solo atina a escribir

lo que nunca ocurre,

el escribidor

más allá de sus pensamientos.

sabe que todo es real

y comienza a imaginar otra vez.

31 de enero de 2008

Iguales

Tan igual que era él,

tan distinta que también era él.

Tanto se quisieron

buscando en uno al otro,

conociéndose hasta el morbo,

queriéndose como sólo se puede querer a uno mismo.

Maldiciendo las mismas cosas,

perturbándose de igual manera.

Odiando como sólo ellos podrían.

Se conocieron conociéndose de toda la vida,

como si siempre fueran la misma persona

dividida en dos a dos extremos del mundo.

Así de cerca, así de lejos se encontraban desencontrados.

Llegó la magia, llegó el dolor

y se conocieron aun más,

descubrieron sus temores en el otro

y su mayor anhelo también.

Transformaron su codicia en vanidad

soñando los sueños que para otros es pesadilla,

acariciando lo rugoso

con placer de terciopelo.

Disfrutando las peleas, los enfrentamientos,

los golpes y los asesinatos mas atroces y románticos.

Siendo villanos pero también posmodernos,

así, donde los villanos también aman.

Ellos, ella y él, fueron iguales,

tan semejantes que disfrutaban,

tan contrarios que el sexo ya no era placer,

sino una auto satisfacción con el otro sexo…

Tanto amor alborotado se fue acabando,

cayeron en que eran la misma persona,

todo se desvanecía,

llegando a la conclusión efímera y mortal

que la otra persona era uno mismo.

Tragedia griega

reconocer que se odia a alguien que es igual a uno mismo,

se odian,

se odian,

se odian a si mismos,

tanto,

tanto,

que no hay lugar para el suicidio.

3 de enero de 2008

Recurrir a la catarsis

Automatismos en la escritura que develan,
y desvelan,
el no pensar,
pensamientos que se pierden por no realizar,
amores que caen por no fertilizar,
todo acaba en un segundo,
ella tan especial,
él tan autista
tanto,
que la noche
no los pudo rescatar
y en su mensaje ella fue a disparar
lo que él alega como suicidio,
ella dice igual, también,
por no discutir.

Nadie sabe que pasó con aquel amor
que divide el azar
y entrelaza la complicidad de la causalidad
con coartadas de destinos,
distancias y miedos varios.

Los pasos se sucedieron,
pasó el despecho
volvió la pasión,
y él promete no dejar atrás la ilusión
seguir jugando al amor
y atarse a él,
susurrarle al oído

Palabras textuales de él...

“Amor! esta vez no vas a escapar,
esta vez,
no voy a quedar herido,
esta vez,
me vas a tener que matar“

10 de diciembre de 2007

Ratontín

Bueno, no tendremos acceso a grandes tecnologías pero al menos nos damos un poquito de maña. Con ustedes, el ratón más inanimado del mundo de la animación...

4 de noviembre de 2007

El Escribidor, Deconstruyendo...

Una tarde con suerte
como todas las veces,
que no la conoció y la perdió,
como todas las tardes de tren
en las que ella sube y se sienta,
en el mismo lugar,
leyendo el mismo libro.

El escribidor carece de valor.

Ella repetía el rito
mirando hacia donde estaba él,
segura de sí misma mantuvo la vista,
casi gozando
cuando él la bajaba.
Y mira su boleto,
estudió la fecha
y perderá el tren más tarde,
por miedo a que ella lo miraba mañana.

El tiempo no existirá cuando se trataba de ella,
el escribidor lo sabía,
por eso despertaba tarde en la madrugada,
temprano a la noche,
con los pies descubiertos,
congelados en calor,
tapados con su inseguridad.

Segura, firme siempre ella está,
en este momento él me lo contará,
subió la vista, recogiendo ese instante en su retina,
para soñarla ayer otra vez.
Yo le pregunté dentro de un rato
que es lo que esperás?

La magia está me dirá.

Quizás todo mejore, tu presente fue feliz después de mañana a la tarde,
le confirmé.

El escribidor dejó de hablar, sólo cerró los ojos
y comenzó a viajar en tren,
sintiendo que desvanecía
desgastando la mirada
cada vez que ella le clavaba la suya,
espiando por lo bajo,
recordando,
la fecha del boleto que nunca más volverá tomar
por miedo a llenarse de valor
y perder la magia,
de soñar con lo que puede ser
y ya no es, porque todo es nuevamente
un aburrido presente de feliz realidad.

1 de noviembre de 2007

El Agua

Si ponemos en practica éste mandamiento por ahí la estiramos un poquito más, sino viviremos en una eterna resaca deshidratada...




Donde andás?